Sentido homenaje de Mariana Ispizua a todas las mujeres en su día

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En el marco de las actividades de lo que hemos denominado el Mes de la Mujer en nuestra ciudad, hoy la intendente Mariana Ispizua encabezó una serie de actos en conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, que evoca aquel trágico 8 de marzo de 1908, cuando 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo.

Ese hecho generó, con el tiempo, que la fecha se tomará como emblema de la lucha femenina por la igualdad y mejores condiciones laborales.

En rigor, la programación municipal arrancó en la noche del jueves, con la inauguración en el Museo de la Ciudad “Luis Biondi” de la muestra: “María Luisa Guyón, mujeres que construyen futuro”, que permanecerá habilitada al público hasta el 31 del corriente mes.

Esta mañana, la intendente inició su actividad con una visita a la planta de tratamiento de residuos, donde compartió un saludo y afectuoso abrazo con las mujeres que allí trabajan, realizando la separación de residuos.

A cada una de ellas les dejó un presente simbólico: un espejito individual, con la inscripción “¿Qué ves cuando te ves?, que no está referenciada en cuestiones estéticas, sino que implica una interpelación a sí mismas en su condición de mujeres y en la lucha por la igualdad de género.

“No queremos estar ni adelante, ni atrás de los hombres, sino a la par, con las mismas oportunidades y derechos. Hoy no es día de festejo, sino de conmemoración y reivindicación de nuestra lucha histórica por la igualdad”, les dijo Ispizua.

Luego encabezó en la sede municipal un espacio de reflexión denominado: “Reconstruyendo la historia de Matilde Silvestri de Sala”, junto a la familia de la misma y otras mujeres de diferentes ámbitos sociales.
La memoria de Matilde Silvestri de Sala tiene desde hoy su homenaje en el Paseo General San Martín, junto al banco rojo contra la violencia de género. Allí está emplazada una imagen y reseña de esta mujer luchadora de nuestra ciudad.

Desde el año pasado, en ese sitio reconocemos a mujeres que se animaron a desafiar los roles esperados para las mujeres en su momento histórico, realizando importantes labores y luchas por la comunidad. En 2018, reconocimos a María Luisa Guyon y ahora a Matilde Sylvestre de Sala. Pero ¿Quién fue y qué hizo esta mujer?
Matilde Sylvestre de Sala, recordada como la “primer partera” de Jesús María, obtuvo su título de Obstetra Nacional en la Universidad Nacional de Córdoba.

Eran tiempos en los que muy pocas mujeres cursaban en la Facultad de Medicina y eligiendo una profesión de íntima relación con la vida.

Sus padres inmigrantes, habían llegado desde Carcazone, Francia y eligieron Córdoba para vivir. Ellos eran Pedro Sylvestre y María Courtade.

Matilde cursó la primaria y secundaria en el Colegio Agustín Agulla, y su vocación, clara y definida, la orientó a Medicina, especialmente a la Obstetricia. Todo un desafío en sus tiempos.

Estaba llena de proyectos y, muy jovencita, se instaló en Jesús María con su padre ya viudo. Vivieron en una casa frente a la plaza Pío León. Su profesión se convirtió en un verdadero apostolado.

En sulkys, carros o el medio que se lo permitiera, se trasladaba a recibir los niños que llegaban a la vida. Su pasión, por ser parte de ese milagro cotidiano, la hacía feliz.

Se involucraba amorosamente con “sus parturientas”, las atendía con alegría y conocimiento, comprendiendo la realidad y situación de cada una, sin distingos en su condición social.

Matilde se casó con Fernando Sala, un tucumano de noble espíritu y modo afable que, al decir de sus hijos, venía escapando de los calores de Tucumán. En la historia y conformación de nuestra ciudad, son muchas las familias tradicionales de Tucumán que eligieron nuestra zona por lo benigno de su clima. Los Sala fueron una de ellas.
Matilde y Fernando se casaron en la Iglesia del Museo Jesuítico y allí bautizaron a sus cinco hijos: Esteban; Marta; Susana; Graciela y Fernando. Conformaron una familia unida y alegre. La casona de la calle Córdoba lindaba con su Clínica y Maternidad.
Matilde atendía en todo momento, sin conocer de horarios. Muchas veces sus honorarios eran flores, pollos, huevos, que recibía con alegría. Eso fue un ejemplo valioso para sus hijos y nietos que sostienen el amor por Matilde y hacen culto del maravilloso ejemplo que fueron sus padres.
Su nombre: Matilde, fue inspiración para muchas mamás agradecidas que así llamaron a sus hijas. Todo un homenaje!
Fue Jefa del Servicio de Maternidad del Hospital San Roque y del Hospital regional Vicente Agüero. Una sala lleva una placa que la recuerda.
Su solidaridad, su vocación de servicio, excedieron lo estrictamente profesional, llevándola a participar en las tareas iniciales que gestaron el Festival de Doma y Folclore.
También la Biblioteca Sarmiento fue beneficiara de su compromiso social y compartió los esfuerzos de la comunidad para apoyar las iniciativas que instaban a contar con colegios secundarios y colaborar con todo lo que refiriera a la educación, sin descuidar la formación y salud de la mujer embarazada y su entorno.
Falleció el 16 de septiembre de 1989 a los 86 años.
Extensa es la lista de las acciones por nuestra comunidad de esta mujer alegre y responsable que, en el haber afectivo social es recordada como: Matilde Sala, “la partera”.

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